domingo, 18 de diciembre de 2011

Directora española "engancha" a niños y jóvenes salvadoreños con la música


CULTURA

Por Luis Alfredo Martínez

La española Silvia Sanz dirigirá mañana por segunda vez a la Orquesta Sinfónica Juvenil (OSJ) de El Salvador como parte de una experiencia "fantástica" que permite "enganchar" a niños y jóvenes con la música para alejarlos de actividades que pueden ser perjudiciales.
La edición anual del Concierto para el Mundo, que tendrá lugar en el teatro Presidente de San Salvador, cerrará el ciclo Música por la Igualdad, dedicado a la mujer, que la propia Sanz inauguró en marzo pasado con dos actuaciones al frente de la OSJ.
En esta ocasión se sumarán cuatro coros -tres de niños y jóvenes y el otro de adultos- que con la orquesta totalizarán unas 400 personas, explicó hoy Sanz.
Algunos niños coristas, destacó, tienen problemas de movilidad o son ciegos y un grupo es de sordomudos, que "con sus manos, con sus gestos", demuestran que "también el silencio existe en la música y ellos pueden disfrutarla de otra forma".
Sanz visita El Salvador en virtud de un convenio entre el Grupo Concertante Talía de España y la Asociación Pro-Arte salvadoreña, que por quinto año consecutivo organiza el Concierto para el Mundo.
La experiencia de trabajar con niños y jóvenes es "fantástica", subrayó Sanz, quien ya dirigió conciertos similares en Paraguay y Honduras como parte de programas de esos países, y en España también dirige la madrileña Orquesta Sinfónica Chamartín.
Indicó que esos programas tienen "algunas similitudes con lo que se está haciendo aquí, sobre todo por la educación de los niños y de los jóvenes, y por promocionar la música en gente con pocas posibilidades y en chicos a los que realmente es importante sacarles de otras actividades que les plantea la sociedad actual".
Sanz comentó que la OSJ muestra "una diferencia bárbara" desde la primera vez que la dirigió en marzo.
"Están trabajando con muchísima ilusión, muy duro, muy fuerte; yo creo que se están empezando a ver estos frutos de lo que es que a un niño, a un joven, le enganche la música, y pueda dejar sus momentos de ocio y sus momentos de estar con los amigos para estar con los (otros) amigos pero haciendo música", añadió.
Sanz resaltó la importancia de que la música u otra expresión artística o deporte alejen a los niños y los jóvenes de la violencia y otras situaciones de riesgo social.
"Si un niño invierte su tiempo (...) en sacrificarse en una disciplina, lo que se requiere para estar todos los días practicando, es tiempo que le quitamos de estar en la calle, de pensar maldades y de que alguien le pueda ofrecer alguna cosa que no sea un instrumento musical, quizá otro tipo de instrumento que pueda ser muy perjudicial para él y para los que le rodean", planteó.
La directora española instó a "invertir más" en los niños y los jóvenes que se dedican a la música a pesar de que muchas veces tienen obstáculos en sus familias, afrontan limitaciones económicas, viven en zonas inseguras o carecen del apoyo del Estado.
Hay que aprovechar que los chicos "están con ansias de aprender y con ganas de hacerlo todo en la vida, están en el momento en el que quieren comerse el mundo", aseveró.
El Concierto para el Mundo incluirá piezas clásicas, como "El bolero" de Ravel o la obertura "Guillermo Tell" de Rossini, y otras populares como "Que canten los niños" de José Luis Perales, y "Chiquitita" de Abba, adaptadas para orquesta.
El convenio entre el grupo español Talía y la Asociación Pro-Arte también incluye la donación de instrumentos, partituras y otros materiales, así como estadías temporales de aprendizaje de niños o jóvenes salvadoreños en España.
"Si estos niños no llegan a ser grandes músicos de orquesta, seguramente serán grandes públicos y grandes críticos de los conciertos", o "simplemente eso: escucharán la música de otra forma y disfrutarán de la música", remarcó Sanz.

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